Paraty está ubicada al sur de la Costa Verde, esta maravillosa región de la Bahía de la Ilha Grande, entre Rio de Janeiro y São Paulo. Paraty yá tiene un aeropuerto para aviones de hasta 30 pasajeros y la Ruta Paraty-Cunha, estará muy pronto habilitada. De São Paulo son 330 Km y de Río de Janeiro, un poco menos, 240 Km, en rutas asfaltadas con pista de doble mano en gran parte. Paraty queda a 1350 Km de Brasilia y a 650 Km de Belo Horizonte. Los translados entre São Paulo y Paraty y Río de Janeiro y Paraty yá están a disposición de los turistas y son hechos por colectivos, camionetas y jeeps. El acceso rodoviario a Paraty es bueno y la belleza del paisaje justifica el viaje.

El turista tiene a su disposición múltiplas actividades por lo que se aconseja una permanencia entre 2 y 7 días. Guías experientes lo conducirán por senderos y cascadas del "Parque Nacional da Serra da Bocaina" y de la "Reserva da Joatinga". Se incluyen en el paseo los antiguos ingenios de azucar y destilados y también el "Caminho do Ouro", camino abierto en el siglo XVIII para permitir la salida del oro de Minas. El "Parque Estadual da Serra do Mar", en el camino para Ubatuba, es otro lugar muy interesante. Esta región, protegida por ley por el Estado de São Paulo, mantiene una playa entera preservada, es la Playa da Fazenda. En los ingenios es posible acompañar el proceso de fabricación artesanal de destilados y hace la degustación de varias mezclas de aguardientes, como la caramelada o la de banana, que bien heladas son una delicia.

El "Caminho do Ouro", símbolo de nuestra cultura y de la historia del Brasil colonial, yá está recibiendo visitantes y transformandose en uno de los puntos más importantes del circuito de Ecoturismo del Brasil.

20 minutos de caminada permiten llegar hasta reliquias clavadas en el alto de la "Serra da Bocaina" (parte de la "Serra do Mar") donde la exuberante vegetación no consiguió esconder el pavimento de entrada - uno de los símbolos del poder del Imperio Portugués. El "Caminho do Ouro" está siendo preparado para el turismo en varios trechos de la "Serra da Bocaina" (Rio), en Cunha, en Guaratinguetá (São Paulo) y en la parte que corresponde al Estado de Minas Gerais, hasta Ouro Preto y Diamantina.

Dentro de la Bahía de Paraty el turista tiene a su disposición una infra-estructura en funcinamiento, que incluye paseos de 4-5 horas en barcos grandes y seguros, para hasta 90 pasajeros. Maravillosas playas son puntos obligatorios de paradas, como la Playa da Lula, Saco da Velha y otros. El turista también puede optar por alquilar lanchas super confortables o barquitos tradicionales. Disponibles fácilmente en las agencias locales o junto a la propia red hotelera que hace las reservas necesarias.

La Bahía de Paraty es apropiada para la práctica de pesca nocturna y diurna y para buceo -siendo uno de los lugares preferidos para el bautismo de los alumnos de las mejores escuelas de buceo del país. Las aguas de la Bahía son calmas y protegidas y no se pierde el paseo por mal tiempo como sucede en otros puntos de nuestro litoral.. Los restaurants y bares en las playas de la Bahía no pierden en belleza y charm para ningún otro lugar del país o del exterior. En dos playas próximas de la ciudad, Pontal y Jabaquara, se alquilan caiaques, bares con baños y siempre un bellísimo paisaje. Es por todo esto que estamos asistiendo a una verdadera corrida de practicantes de deportes náuticos para esta región. Marinas particulares no paran de crecer y hay varios proyectos previstos para toda la costa próxima da Paraty. Con tantas playas, islas y aguas tan cristalinas, Paraty tiene todo para agradar.

Pero el reconocimiento internacional de Paraty se debe a su Centro Histórico, un conjunto arquitectónico del Brasil Colonial que permaneció intacto y hoy es protegido por ley. En sus calles empedradas de más de 300 años se festejan fiestas típicas como la del "Divino Espíritu Santo" (calendario religioso) y en agosto la fiesta de la "Pinga". Son fiestas famosas en el calendario turístico local y atraen millares de visitantes todos los años. Pasar el carnaval o las fistas de fin de año en Paraty puede ser una buena decisión. Sus fiestas son muy animadas para todas las edades y todos los gustos.

Las más recientes pesquisas indican que el tursta de Paraty es muy exigente, la mayoría con estudios universitarios y buscando un lugar especial para sus vacaciones. Al contrario de otros lugares playeros, Paraty tiene una legislación rígida que impide el turismo predatorio. En Paraty no hay edificios de departamentos y su crecimiento está orientado por un riguroso planeamiento urbano. Los accesos por las rutas son controlados, lo que asegura la tranquilidad de las pequeñas ciudades del interior del país. Los museos, su teatro, los negocios de artesanía típica (barquitos y camisetas) el charm de su vida nocturna (bares y restaurants con música al vivo, principalmente Música Popular Brasileira, Blues y Jazz, el encanto de sus numerosas posadas, la marea que invade sus callecitas estrechas criando un clima de magia y encanto, los artistas presentes todo el año, parejas en luna de miel abrazados por la calle... son tantas las cosas buenas, que solamente visitando Paraty y pasando algunos días será posible entender bien lo que estamos contando.

Paraty tiene una red de hoteles y restaurants que pueden atender desde estudiantes y mochileros hasta los visitantes más exigentes y de requintado gusto. En la baja temporada, Paraty recibe pocos turistas pero esta situación empezó a cambiar cuando las principales operadoras y agencias de turismo, simpre en busca de novedades y nuevos lugares, descubieron las bellezas de Paraty, lo que hará aumentar cada vez más el turismo. vale la pena ir a Paraty. Hasta los piratas del siglo XVIII yá lo sabían...



Texto gentilmente cedido por:




Password Interativa Sistemas Ltda.